No recuerdo donde leí una vez una frase que decía algo así cómo “tu código postal define el resto de tu vida”. 

Quizás te sonará a palabrería pero es así, ese lugar donde nacemos determinará el resto de  nuestra vida, probablemente tú querida lectora y lector, al igual que yo hemos nacido en un país “ desarrollado”, término que hace flaco favor al país que representa, así que podemos estar tranquilos porque cualquier problema o dificultad que nos podamos encontrar terminará en buen puerto.

¿Pero y esas personas que nacieron y crecieron con un código postal de un país “subdesarrollado o en vías de desarrollo”? Nada, esas personas nada. Esas personas lucharán de una forma diferente y afrontarán sus situaciones con unos recursos muy distintos a los nuestros. Esto parece que a priori lo tenemos muy claro, pero es como todo, cuanto más lejos mejor.

Y si lo tuviéramos tan claro, ¿porque nos extraña tanto cuando vemos formas de actuar diferentes a la nuestra si sabemos que han socializado de manera diferente y con recursos diferentes?

Nuestro código postal afecta a nivel anímico, está claro queridos lectores , si te cuidas y te cuidan ¿vivirás más? por supuesto , incluso aseguran que el código postal influye más en tu salud que la genética así que la cosa se multiplica.

Así que no penséis que somos tan diferentes exceptuando el momento de nuestros nacimiento dónde se crea en décimas de segundos ese muro tan grande que nos es tan difícil de saltar y así poder ver con claridad dejando a un lado el número del código postal.