Y tanto que estás, mi pequeña

y ojalá que te quedes hasta siempre,

y me regales sonrisas sin espinas,

y florezcas fuerte en esta linda vida,

y reines en el mundo cuál reina en el suyo.

Eres increíble, ni yo lo podía imaginar

que mi mundo  ibas a cambiar,

con tu Hocico alentador y sediento de juego,

con tus Orejitas puntiagudas que dibujan mi corazón,

con tu  aliento silencioso y a la vez tan encantador.

Te quiero

como una acompañante muy especial.

Tu mundo, Sakura es ahora mi mundo

del que sé, que nunca me quiero alejar,

te doy gracias por dejarme encontrar.